A veces no sabes exactamente qué te pasa. Solo sientes que algo pesa, que algo sigue ahí.
Hay emociones que cuesta poner en palabras. Heridas que siguen presentes. Duelos, silencios, miedos o procesos que necesitan una mirada más amable.
Y cuando se trata de acompañar a la infancia, muchas veces también faltan herramientas para comprender lo que sienten los niños y saber estar ahí de una forma más consciente.